La
arterioesclerosis coronaria es la enfermedad de corazón
más común en el mundo occidental. Los factores
de riesgo para padecer esta enfermedad que no pueden ser
controlados son, los antecedentes familiares, la edad
y el sexo del paciente. Las probabilidades de padecer
arterioesclerosis aumentan con la existencia de antecedentes
familiares y a medida que avanza el proceso de envejecimiento.
El número de hombres que padece esta enfermedad
antes de cumplir los cincuenta años es mayor que
el número de mujeres. Sin embargo, el índice
de mortalidad a causa de infartos cardíacos o ataques
al corazón y la arteriosclerosis continúan
aumentando de manera alarmante dentro de la población
femenina. La falta de ejercicio, la mala alimentación,
el fumar y el estrés son factores de riesgo para
el padecimiento de arteriosclerosis que pueden y deben
ser controlados. Los diabéticos y las personas
con hipertensión deben seguir siempre las recomendaciones
de su médico sobre la prevención y el tratamiento
de la arteriosclerosis.| La
arteriosclerosis o endurecimiento de las arterias, se
produce en las arterias coronarias
cuando estas son obliteradas por depósitos de grasa.
Estos depósitos estrechan las arterias, restringiendo
el paso de sangre por el área obstruida. Al disminuir
el flujo sanguíneo, el músculo cardíaco
recibe menos oxígeno y no puede bombear la sangre
con eficacia. El infarto de miocardio se produce cuando el músculo cardíaco es dañado de forma permanente debido a una falta prolongada de sangre oxigenada. Dependiendo de la extensión de músculo cardíaco afectado, el infarto puede ser muy grave e incluso mortal o pasar desapercibido para el paciente. Merece la pena resaltar que la presencia o ausencia de síntomas y su gravedad, no indican necesariamente, la extensión del daño sufrido. Un individuo puede sufrir un infarto cardíaco masivo con síntomas leves o permanecer asintomático y viceversa. También es importante señalar que hombres y mujeres experimentan los síntomas de un infarto de manera diferente e incluso pueden tener síntomas totalmente distintos. El primer síntoma que indica el padecimiento de ateroesclerosis coronaria suele ser dolor de pecho o angina de pecho. La angina de pecho ocurre por lo general, cuando se obliga al corazón a trabajar más de lo acostumbrado al someterlo a estrés, durante esfuerzo, o después de una comida pesada. Debido a la obstrucción parcial de la arteria, el flujo sanguíneo es inadecuado y por lo tanto incapaz de cumplir con el aumento de las exigencias. Cuando el dolor no puede ser controlado con medicación, hay que considerar la cirugía de bypass coronario. |