Image for allergy and asthma article De acuerdo con the Asthma and Allergy Foundation of America, 17 millones de estadounidenses padecen asma y una cifra asombrosa de 40 a 50 millones sufren de alergias. Además, el asma es la enfermedad crónica más común en la infancia, afectando a casi nueve millones de estadounidenses menores de 18 años de edad. Debido a que el asma y las alergias son tan comunes y frecuentemente ocurren en conjunto, la mayoría de los padres tal vez quieran saber sobre la prevención o evasión de estos padecimientos.

Entendiendo la Alergia  

El término "alérgeno" es la palabra que los doctores usan para describir una sustancia en el ambiente a la cual nuestros cuerpos podrían responder con una reacción alérgica o asmática. Los alérgenos comunes incluyen polen, moho, ácaros de polvo , látex, ciertos alimentos , picaduras de abeja , ciertas plantas y medicamentos. Todos estamos expuestos al menos a algunos alérgenos todo el tiempo, pero muchos de nosotros podemos enfrentar estos elementos perturbadores sin experimentar ningún síntoma en absoluto. Para la mayoría de las personas, su cuerpo simplemente no reacciona a los alérgenos. Sin embargo, para millones de personas, una respuesta inmunológica excesiva a los alérgenos provoca una cascada de síntomas desagradables. Algunas veces dichos síntomas son ligeros, pero pueden ser severos, o rara vez, incluso mortales. Los síntomas alérgicos incluyen más comúnmente lo siguiente: comezón en los ojos, garganta o piel; congestión nasal; tos; estornudo; o sarpullido.

Normalmente, las sustancias alérgicas entran al cuerpo de una o más de las siguientes maneras:

  • Absorción a través de la piel (por ejemplo, hiedra venenosa)
  • Inhalación por medio de la boca o nariz (por ejemplo, polen, ácaros de polvo)
  • Ingestión (por ejemplo, alimentos, medicamentos)
  • Inyección (por ejemplo, pidacura de insecto)

Entendiendo el Asma  

El asma es un padecimiento en el cual los pulmones reaccionan a algún tipo de irritación al producir mucosidad e inflamación a lo largo de sus vías respiratorias. Esta reacción podría ocurrir momentos después de la exposición a un irritante o después de que hayan transcurrido varias horas. La alergia es una causa común de reacciones asmáticas, pero las fuentes no alérgenas pueden producir síntomas similares tales como químicos irritantes, infecciones virales u otros irritantes de los pulmones. Generalmente, el asma es un padecimiento reversible con tratamiento. Esto significa que entre los "ataques," o después del tratamiento, los pulmones regresan casi completamente a la normalidad. Un episodio de asma se manifiesta más comúnmente como dificultad para respirar, tos u otros síntomas respiratorios.

La exposición al humo del cigarro es una causa muy común de asma en niños. Con frecuencia es una reacción irritante más que una verdadera alergia. Otros factores desencadenantes del asma incluyen el ejercicio, aire frío, infecciones virales y alérgenos. Los alérgenos que más comúnmente causan un episodio de asma son los ácaros de polvo, moho, polen y caspa de animales. También las alergias al ingerir ciertos alimentos pueden provocar un episodio de asma en algunas personas. Los alimentos que son factores desencadenantes del asma relativamente comunes incluyen los mariscos y cacahuates.

La Relación Entre la Alergia y el Asma  

Es posible que usted o sus hijos padezcan alergias pero no asma o tengan asma sin alergias. Sin embargo, con frecuencia los dos padecimientos se presentan al mismo tiempo. Casi todos los niños y muchos adultos que sufren de asma padecen otras alergias de uno u otro tipo. El eccema (inflamación alérgica de la piel) y la fiebre del heno son dos de las alergias más comunes que se relacionan con el asma.

Para la minoría de las personas que sufren de alergias y asma, la relación entre ellos radica en las respuestas biológicas similares que provocan lo que son, para la mayor parte, detonantes ambientales inofensivos. Si usted padece alergias y/o asma, su cuerpo, por razones que no se comprenden totalmente, intenta protegerse de sustancias que percibe equivocadamente como peligrosas. Desafortunadamente, la reacción intencionalmente protectora provoca la liberación de químicos en el cuerpo que causan resultados desagradables: los de las alergias (estornudo, congestión nasal, ojos rojos con comezón, sarpullido en la piel) y/o asma (sibilancias, falta de aliento, tos). Con asma alérgica, la reacción alérgica se confina en las vías respiratorias, mientras que otras formas de alergia podrían afectar la piel, los ojos y los oídos.

Poniendo en Acción el Conocimiento  

No puede cambiar la genética de su hijo, pero puede tomar un número de medidas para salvaguardar su hogar y su familia contras las alergias y el asma. Aunque desarrollar alergias y/o asma podría ser inevitable para algunas personas, seguir estas recomendaciones simples podría disminuir la gravedad y frecuencia de los episodios. Varios estudios importantes, incluyendo the Canadian Asthma Prevention Study (CAPS), han mostrado que es posible la prevención del asma.

Pronta Intervención  

La exposición a ciertas sustancias afecta si un niño desarrolla asma. Por ejemplo, los bebés que nacen de madres que fumaron durante el embarazo son más propensos a experimentar sibilancias. También la exposición temprana al humo de manera pasiva incrementa el riesgo de un niño a desarrollar asma. Otras prontas intervenciones incluyen:

Controle la Exposición al Humo, Mascotas, Ácaros de Polvo y Polvo Casero  

No fume en absoluto, pero si debe fumar hágalo afuera. Nunca fume en el interior de un coche con los niños adentro, incluso si su hijo no está en el coche en ese momento. También el humo de la madera podría se un riesgo de asma; evite la calefacción con madera. También podría ser prudente asegurarse de que los calentadores y estufas de gas estén ventilados al exterior, ya que estos aparatos domésticos producen productos de combustión que pueden irritar a los pulmones sensibles.

Evite que las mascotas tengan contacto con los niños pequeños. Esto es particularmente confuso para los padres debido a que existe interés considerable en la "hipótesis de la higiene." La relación ente la infección temprana y el asma se ha llamado "la hipótesis de la higiene" y sigue siendo precisamente eso: una hipótesis. Algunos científicos y pediatras creen que la exposición temprana a las infecciones (y quiz