PD_Character Studies_SS32014 El síndrome de shock tóxico (SST) generalmente ataca a las mujeres. Aunque puede ser extremadamente grave, también es bastante raro. Por lo general, el SST que se asocia al uso de tampones se debe a una toxina liberada por el Staphylococcus aureus ( S. aureus ). Si bien el SST puede afectar a cualquier persona, la mayoría de los casos se presentan en mujeres adolescentes y en mujeres con menstruación. Algunos casos se han relacionado con la exposición a infección por Staphylococcus contraída durante una cirugía o después de sufrir una quemadura o una herida abierta. Aunque la mayoría de las personas tienen anticuerpos que naturalmente las protegen de esta toxina, algunas no los tienen, y es en estas personas que la infección con la bacteria S. aureus puede conllevar a SST.

La conexión entre el tampón y el SST  

A fines de la década de 1970, los tampones (especialmente los del tipo súper absorbente) se vincularon con un aumento en la susceptibilidad al SST, en especial en mujeres menores de 25 años. Aunque aún no se conoce la relación entre el uso de tampones y el SST, se cree que los tampones pueden causar cortes muy pequeños, laceraciones o ulceraciones en la pared vaginal, que facilitan el ingreso de las bacterias al torrente sanguíneo.

Los síntomas ocurren repentinamente  

Los síntomas del SST, que siempre aparecen en forma muy repentina y se dan en mujeres, por lo general atacan durante o después de un período menstrual. Estos síntomas incluyen:

  • Fiebre alta (102 °F [39 °C] o más alta)
  • Escalofríos
  • Exantema (que por lo general se asemeja a una quemadura por el sol)
  • Diarrea y/o vómitos
  • Caída de la presión arterial
  • Dolor de garganta
  • Dolor abdominal
  • Dolor de cabeza
  • Enrojecimiento de los ojos
  • Mareos o desmayo
  • Dolores y malestares musculares
  • Confusión
  • Agitación
  • Somnolencia
  • Pulso rápido
  • Secreción vaginal (pueden ser líquidos o sangre)
  • Inflamación en la cara y ojos
  • Descamación de la piel en las palmas de la mano o plantas del pie
  • Fatiga y/o debilidad extremas

Aunque es relativamente raro, el SST puede conllevar a serias complicaciones, especialmente si se deja sin tratamiento. El SST puede causar shock, insuficiencia renal y/o hepática, parálisis y aborto espontáneo . En un número muy pequeño de casos, un shock hipotensivo puede causar la muerte. La reacción del organismo ante las toxinas puede ser abrumadora: la sangre se acumula cerca del tracto digestivo, y el corazón y los pulmones se ven privados de sangre y dejan de funcionar.

Diagnóstico: distinción entre el SST y enfermedades similares  

"La mayoría de los síntomas causados por el SST también pueden ser causados por otras condiciones o enfermedades, como fiebre maculosa de las Montañas Rocosas y sarampión ", señala Jacques Carter, MD, médico internista general y especialista en salud pública de Beth Israel Deaconess Medical Center en Boston. "Sin embargo, cuando se presenta fiebre elevada y numerosos otros síntomas asociados con el SST repentinamente durante o poco después del período menstrual de una mujer, los médicos generalmente sospechan de SST y comienzan el tratamiento mientras buscan simultáneamente para ver si otra condición o enfermedad es la causa subyacente. Además, los médicos en muchos casos solicitarán un cultivo de laboratorio de la vagina, que generalmente detecta la presencia de S. aureus ".

Urgencia: tratamiento inmediato del SST  

Aunque el tratamiento para el SST es relativamente simple, debe implementarse rápidamente. En consecuencia, es esencial que cualquier mujer que experimente repentinamente fiebre alta y uno o más de los síntomas asociados con el SST durante o inmediatamente después de un período menstrual retire de inmediato el tampón (si todavía lo tiene) y llame al médico para solicitar atención médica.

El tratamiento puede incluir:

  • Abundante líquido (vía intravenosa si es necesario) para mantener la hidratación y controlar los efectos de la fiebre
  • Antibióticos para ayudar a controlar la infección
  • Medicamentos para controlar y reducir la fiebre y los dolores

En los casos graves, es posible que se hospitalice a la paciente para permitir al médico supervisarlo con mayor atención y, si es necesario, tratar las posibles complicaciones que puedan presentarse (es decir, shock, insuficiencia renal o insuficiencia hepática).

Prevención: la mejor apuesta  

Como con la mayoría de las condiciones médicas, el mejor tratamiento para el SST es la prevención. En ese sentido, todas las mujeres deberían seguir estas medidas preventivas.

  • Lave sus manos antes de insertar un tampón.
  • Use tampones con un grado de absorción tan bajo como la practicidad permita, y no use tampones súper absorbentes a menos que su médico se lo indique.
  • Cambie su tampón cada cuatro a ocho horas.
  • No deje el tampón durante la noche.
  • Cuando sea práctico use una toalla femenina en lugar de un tampón.

Finalmente, aunque el SST no es contagioso, puede atacar a la misma persona más de una vez. Si usted ha tenido SST antes, no use tampones nuevamente sin tener primero la aprobación de su médico.