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Definición  

La púrpura de Henoch-Schonlein (PHS) es una inflamación de los vasos sanguíneos en la piel y otros órganos del cuerpo. Las implicaciones de la piel con frecuencia dan como resultado sarpullido, que ocurre de manera típica en los glúteos y las piernas. El sarpullido con frecuencia se parece a un moretón o sangrado de la piel, una afección a la que se le da el nombre de "púrpura".

Las personas de todas las edades pueden desarrollar PHS, pero es más común en los niños.

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Causas  

Se desconoce la causa precisa de PHS. Se cree que es un trastorno del sistema inmunológico. Puede desencadenarse por infecciones bacterianas o virales, ciertos medicamentos, vacunas o quizás incluso picaduras de insectos. La PHS frecuentemente ocurre en la primavera, a menudo después de una infección respiratoria. No es contagiosa.

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Factores de riesgo  

Un factor de riesgo es aquello que incrementa su probabilidad de contraer una enfermedad o condición. Los factores de riesgo para PHS incluyen:

  • Enfermedad respiratoria superior reciente, como un resfriado
  • Edad: de 2 a 11 años
  • Exposición reciente a vacunas, químicos, clima frío o picaduras de insectos
  • Sexo: los niños varones presentan el doble de posibilidades de contraer la enfermedad que las niñas; el riesgo en adultos es el mismo.
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Síntomas  

Los síntomas pueden durar de 4 a 6 semanas. Éstos podrían incluir:

  • Erupción cutánea con manchas de color púrpura rojizo, por lo general en los glúteos o piernas y en ocasiones en los codos, que no produce picazón
  • Dolor en las articulaciones, especialmente en las rodillas y los tobillos
  • Dolor abdominal
  • Sangre o proteínas en la orina causadas por una inflamación renal
  • Hinchazón de los tobillos
  • Hinchazón del escroto
  • Fiebre
  • Sangre en las heces
  • Vómitos
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Biopsia de la Piel  
Biopsia de piel

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Diagnóstico  

El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos, y le realizará un examen físico. Las pruebas pueden incluir:

  • Análisis de sangre
  • Análisis de orina
  • Muestra de heces fecales
  • Biopsia de la piel extraída de un área de erupción
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Tratamiento  

La PHS generalmente mejora por sí sola. Sin embargo, bajo ciertas circunstancias el médico puede prescribirle medicamentos específicos para reducir los síntomas y prevenir complicaciones. Éstos podrían incluir:

  • Antiinflamatorios no esteroideos (AINE): para aliviar el dolor de las articulaciones y la artritis
  • Medicamentos con cortisona: para el dolor abdominal notable o enfermedad renal
  • Antibióticos: para tratar infecciones
  • Ciclofosfamida ( Cytoxan ): para alterar el sistema inmunológico cuando se presentan síntomas de enfermedad renal grave
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Prevención  

No existen pautas para la prevención de PHS. La reincidencia ocurre en aproximadamente el 50% de los casos.

Es importante realizar visitas de seguimiento a largo plazo para asegurarse de que no se manifieste una enfermedad renal.