Frank, de 60 años de edad, es un asesor de seguridad de Florida que viaja alrededor del país. El aconseja a las compañías sobre formas de fortalecer sus defensas y manejar las crisis. Hace cinco años se enteró que tenía cáncer de próstata.

¿Cuál fue la primera señal de que algo andaba mal? ¿Cuáles fueron sus síntomas?

Si bien había notado que me levantaba más temprano y orinaba con más frecuencia, no me dí cuenta que esos eran síntomas de un problema. Fui diagnosticado durante un examen de rutina por parte de mi doctor general (GP por sus siglas en inlgés). El sugirió hacer una prueba PSA (antígeno prostático específico). Cuando el doctor me dijo que el nivel de PSA en la sangre era elevado, empezó a hacerme preguntas. Fue cuando me di cuenta que los sutiles cambios en mi micción eran síntomas.

¿Cómo fue la experiencia del diagnóstico?

Mi GP me envió con un urólogo, quien hizo una biopsia. Me llamó a casa justo cuando iba a cenar y me dijo que tenía cáncer de próstata y que sería mejor hacer algo al respecto. Colgué el teléfono, le dije a mi esposa de 36 años que la prueba había sido positiva y que tenía que presentarme a una consulta. Ella me preguntó, "¿Qué vamos a hacer?" Yo le dije que comer la cena y eso fue lo que hicimos. Estaba con una actitud de rechazo o negación. Pero ella fue más lista.

En la mañana, ella lamó a la American Cancer Society. Ellos enviaron un paquete de información que fue increíblemente útil para decidir qué curso tomar. La información nos señaló algo extremadamente importante: el valor absoluto y necesario de obtener una segunda opinión. Mi esposa fue conmigo con los dos doctores, con una lista de preguntas y una grabadora. Yo me dudé a ir con el segundo cirujano, ya que era más experimentado y más hábil en la cirugía preservadora del nervio.

¿Cuál fue su reacción inicial y a largo plazo ante el diagnóstico?

A nosotros los hombre nos gusta pensar en nosotros mismos como seres lógicos, pero el diagnóstico de cáncer pone a prueba las emociones. Al principio no quise creerlo. Después pregunté, "¿Por qué yo?" Sentí pena de mi mismo. Finalmente dije, "Wow, tengo que lidiar con esto. ¿Cuáles son mis opciones? En marcha."

Mi esposa tomó un enfoque lógico cuando mi cerebro no estaba trabajando lo suficientemente bien. Y puse mi fe en Dios, así que no tuve miedo.

¿Cómo se trata esta enfermedad?

Tuve cirugía, una prostatectomía retropúbica. Era relativamente joven, 55 años, y la cirugía preservadora del nervio era importante por dos razones: incontinencia e impotencia. Entrar por el frente le permitió al doctor extirpar mis nódulos linfáticos para su análisis. Mi cáncer no se había diseminado. La cirugía tuvo el resultado deseado. Pero la recuperación llevó más tiempo, de seis a 12 meses. En esta etapa, el doctor me consulta cada seis meses para revisar el PSA y realizar un examen digital rectal.

¿Tuvo que hacer cambios en su alimentación o estilo de vida a causa de su enfermedad?

Alrededor de tres meses antes de mi cirugía, empecé con ejercicios leves. También me dí cuenta que necesitaba disminuir la carne grasosa y otras grasas y, enfocarme a una dieta saludable.

¿Buscó algún tipo de apoyo emocional?

Me estuve ejercitando en un club de salud, donde un número de hombres habían tenido tratamientos diferentes para el cáncer de próstata. Yo busqué su consejo. Uno de ellos invitó a mi esp