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Definición
Las contracturas se refieren a la tensión permanente de los tejidos sin hueso, como los músculos, tendones, ligamentos o piel. El resultado es la pérdida del movimiento en las articulaciones afectadas.
La contractura es distinta de la espasticidad, pero suelen estar asociadas. La espasticidad es el incremento anormal del tono muscular y puede empeorar el desarrollo de las contracturas.
Causas
Las contracturas pueden ser causadas por anomalías en las estructuras que rodean la articulación. Éstos incluyen:
- Deformidad
- Inmovilidad
- Lesión
- Inflamación crónica
Algunos desórdenes que afectan a los nervios y músculos casi siempre conllevan a contracturas. Por ejemplo:
Las contracturas también suelen estar asociadas a la espasticidad provocada por lesiones del sistema nervioso central.
Factores de riesgo
Un factor de riesgo es aquello que incrementa las probabilidades de contraer una enfermedad o afección.
Cada una de estas condiciones incrementa el riesgo de las contracturas:
- Artritis reumatoide
- Tenosinovitis (inflamación de un tendón y de la vaina que lo rodea)
- Polio y otras enfermedades nerviosas y musculares
- Traumatismo
- Quemaduras
- Cicatrización
- Inactividad prolongada
Síntomas
El síntoma primario es la pérdida de movimiento en la articulación. El dolor también puede ser un síntoma muy importante.
Diagnóstico
El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos. Sus articulaciones serán examinadas para encontrar movimiento restringido y rango de movimiento. También se pueden realizar radiografías .
Tratamiento
El tratamiento incluye:
Fisioterapia
Lo más importante es mantener y mejorar el rango de movimiento. También se pueden emplear modalidades físicas. Por ejemplo, muchas veces se utiliza un ultrasonido para las contracturas importantes en las articulaciones. La fisioterapia ayuda a incrementar la movilidad, la elasticidad de las articulaciones y la fuerza muscular. Algunas personas también se benefician con el masaje terapéutico.
Yesos y férulas
Los yesos o las férulas ayudan a estirar los tejidos blandos que rodean la articulación afectada y los mantienen en una posición más funcional. Este método con frecuencia es usado cuando las contracturas son provocadas por una lesión nerviosa o inmovilidad. Los yesos necesitan ser cambiados regularmente para confirmar la posición de la articulación y evitar la ruptura de la piel.
Medicamentos
Los medicamentos que se utilizan para tratar la espasticidad pueden ayudar en la rehabilitación de contracturas.
Bloqueo de nervios y estimulación eléctrica
En casos graves de espasticidad grave, se pueden adormecer temporalmente con anestésicos los nervios que inervan los músculos afectados. Alternativamente, los músculos opuestos pueden ser estimulados eléctricamente. Estas acciones pueden cambiar el equilibrio de fuerzas en la articulación. Con frecuencia, esta terapia se realiza con yeso.
Cirugía
La cirugía puede ser necesaria para liberar los tendones, los ligamentos y las articulaciones afectados. Esto se puede realizar en casos severos de contractura que no responde a los tratamientos.
Prevención
La prevención de las contracturas depende de la causa. Después de lesiones agudas o cirugía ortopédica, las contracturas pueden ser prevenidas mediante:
- Movimiento temprano
- Fisioterapia
- Máquinas de Movimiento Pasivo Continuo (MPC), las cuales mantienen las articulaciones en movimiento de manera mecánica
El tratamiento médico invasivo de las afecciones inflamatorias como la artritis reumatoide también puede retrasar o evitar las contracturas.
Último revisado marzo 2013 por Teresa Briedwell, DPT, OCS
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