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Definición  

La disfunción sexual femenina hace referencia a problemas recurrentes durante cualquier fase del ciclo de respuesta sexual (excitación, meseta, orgasmo, resolución) que ocasionan angustia o afectan la relación con la pareja. Este problema afecta al 43% de las mujeres de todas las edades y es más frecuente entre los 45 y 64 años.

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Cuerpo femenino  
anatomía del cuerpo femenino

Varios factores de diferentes sistemas corporales pueden desempeñar un papel en la disfunción sexual femenina.

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Causas  

Los siguientes factores suelen estar interconectados:

Físico  

Las condiciones que pueden ocasionar problemas con la función sexual incluyen diabetes , enfermedad cardiaca, cáncer , trastornos neurológicos (depresión, ansiedad, antecedentes de abuso sexual), artritis , fatiga, dolores de cabeza, dificultades urinarias o intestinales, alcoholismo y adicción a las drogas. Los efectos secundarios de algunos medicamentos, como fármacos antidepresivos, medicamentos para la presión arterial y drogas de quimioterapia , pueden afectar el deseo sexual y el funcionamiento.

Hormonales  

En particular durante la menopausia, los niveles de estrógeno disminuyen, lo cual puede ocasionar cambios en los tejidos genitales y en la respuesta sexual. Las relaciones sexuales se pueden volver dolorosas ( dispareunia ) y se puede tardar más en llegar al orgasmo.

Psicológicos  

Para que el tratamiento sea eficaz, se deben solucionar los problemas emocionales y psicológicos no tratados. Los factores que afectan el funcionamiento sexual pueden incluir ansiedad , depresión , estrés, antecedentes de abuso sexual, percepción de la autoimagen durante el embarazo y después de él, y conflictos con la pareja.

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Factores de riesgo  

Definir la disfunción sexual como tal depende en gran parte de su propia percepción de las dificultades sexuales y de la relación con su pareja.

Un factor de riesgo es aquello que incrementa su probabilidad de contraer una enfermedad o condición. Los factores de riesgo incluyen problemas médicos o enfermedades, cambios hormonales, efectos secundarios de medicamentos y condiciones psicológicas y sociales.

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Síntomas  

Los síntomas de la disfunción sexual implican experimentar problemas personales por al menos uno de los siguientes factores:

  • Bajo deseo sexual: falta de interés en el sexo y libido reducida.
  • Incapacidad de excitarse: aunque siga teniendo deseo sexual, no llega a excitarse físicamente o mantener la excitación durante la relación sexual. Esta situación puede deberse a una lubricación vaginal insuficiente, a ansiedad o a una falta de sensación en el clítoris o la vagina.
  • Trastorno orgásmico: repetidas veces tiene dificultad para llegar al clímax sexual, o es incapaz de lograrlo.
  • Dolor durante las relaciones sexuales: experimenta dolor durante la estimulación sexual o la penetración. El vaginismo es una contracción involuntaria y dolorosa de la vagina que inhibe la penetración.
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Diagnóstico  

El médico le preguntará acerca de sus síntomas, sus antecedentes médicos y sexuales, y los medicamentos que toma. El doctor también realizará un examen ginecológico.

El proceso de diagnóstico puede incluir:

  • Hisopos de fluido vaginal para evaluar la posibilidad de una infección o desequilibrio bacterial
  • Hisopos cérvicos para detectar enfermedades transmitidas sexualmente (STD por sus siglas en inglés)
  • Análisis de orina
  • Examen pélvico para buscar signos de cambios físicos, como el adelgazamiento de los tejidos genitales, una disminución en la elasticidad de la piel y cicatrices
  • Evaluación psicológica de factores contribuyentes posibles, como ansiedad, depresión, abuso sexual previo y problemas de pareja
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Tratamiento  

Debido a que las razones de este trastorno son múltiples, se pueden recomendar tratamientos médicos y no médicos.

Los tratamientos médicos se enfocan en las condiciones subyacentes e incluyen las siguientes medidas:

  • Cambiar los medicamentos que puedan tener efectos secundarios que afecten la sexualidad
  • Tratar la depresión y la ansiedad
  • Utilizar lubricantes vaginales para aliviar la dispareunia, la resequedad vaginal y la irritación
  • Terapias hormonales: incluyen la terapia de reemplazo de estrógenos y la terapia androgénica
    • Los suplementos de estrógeno, como los parches para la piel de estradiol en bajas dosis, pueden ayudar a aliviar el dolor y la sequedad vaginal.
    • La terapia androgénica incluye el controversial tratamiento con testosterona para el deseo sexual o la libido. Hasta ahora, el tratamiento no fue aprobado por la US Food and Drug Administration (FDA) y debe utilizarse exclusivamente bajo supervisión médica.

Los tratamientos no médicos mejoran la salud sexual y la disminución del deseo. Éstos incluyen:

  • Trabajar con un terapeuta sexual
  • Hacer cambios en el estilo de vida para mejorar su salud general (por ejemplo, dieta y ejercicio)
  • Fortalecer los músculos pélvicos mediante ejercicios de Kegel
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Prevención  

No se pueden prevenir todos los factores de riesgo para la disfunción sexual femenina, sin embargo, los pasos siguientes le ayudarán a evitar alguno de ellos.

  • Si la causa es una afección médica, siga el tratamiento.
  • Si los medicamentos son el problema, pídale al doctor cambiar el régimen de medicamentos.
  • Evite la tensión emocional
  • SI la causa es un conflicto interpersonal, trate de tener consejos de pareja.